AL HABLA CON … ANA TORROJA


Desde la web Apmusicales queremos rescatar la siguiente entrevista que le han realizado a la artista ANA TORROJA 

Felices, eufóricos y agradecidos”, así sale los espectadores de los últimos directos de Ana Torroja, según confiesa la cantante en una entrevista con APMusicales, ante el concierto que ofrecerá mañana en el Teatro Circo Price de Madrid, donde contará con Bebe como artista invitada y una serie de arreglos nuevos que darán un toque Motown a Ya no te quiero o más minimalista a Aire, “tipo Lorde”.

PREGUNTA: ¿Qué veremos de diferente en esta gira?
RESPUESTA: Siempre trato de que tanto musical, como estéticamente, los temas se renueven cada vez. Los nuevos siempre son sorpresa y me encanta cómo los recibe la gente, porque, aunque no los canten como otros, los aplauden con muchas ganas y emoción. Disculpa, el primer single de Conexión, tiene mucha magia y engancha a la primera, y A tus pies e Infiel son temas con mucha garra que funcionan muy bien en directo. El sonido de CX es muy diferente a lo que he hecho hasta ahora y los temas, sean antiguos o actuales, se han unificado y actualizado dándoles una frescura que necesitaban.

P: ¿Podrías anticiparnos alguna de esas sorpresas que tienes preparadas?
R: Algunas sorpresas las dan las canciones y los arreglos tan diferentes que hemos hecho, como Ya no ye quiero tipo motown, Sirenas, más funky, o Aire, mucho más minimalista, tipo Lorde.

P: México se ha convertido en tu segunda casa y en la apuesta de muchos artistas españoles, ¿a qué crees que es debido?
R: México enamora desde el primer momento en que lo pisas. Es un país tremendamente musical, muy respetuoso y muy fiel.

P: ¿Cómo de importante es para un artista apostar por la internacionalización?
R: En nuestro caso, no lo buscamos. Surgió porque un grupo mexicano, Fresas con Crema, estaba haciendo ‘covers’ de algunos temas y fuimos para allá a ver qué pasaba, y pasó mucho… tanto que dura hasta hoy. Fue un amor a primera vista. Latinoamérica es nuestro mercado natural, por idioma y por cultura, y están siempre abiertos a recibir música de otros lugares.

P: ¿Qué tanto por ciento de tu actividad total representa ahora mismo el extranjero?
R: Se podría decir que un 50 por ciento

P: En Madrid vas a tocar en uno de los recintos más venerados de la ciudad, ¿cómo de determinante es la sala a la hora de firmar un gran concierto?
R: El Circo Price es un lugar de culto y además un espacio perfecto, recogido pero a la vez suficientemente grande para que la gente se sienta a gusto y pueda ver al artista de cerca, casi, casi, tocarle. Cada vez me gusta más tocar en lugares donde la energía no se disipa, sino que crece, y esa conexión entre el artista y el espectador se hace tan directa que se crea algo muy especial y muy difícil de definir.

P: Has conocido el nacimiento, consolidación y profesionalización de la industria musical española desde tus tiempos en Mecano. Desde el punto de vista de la música en vivo, ¿cuál ha sido el mayor cambio que has visto en estos años?
R: Técnicamente la música en vivo ha dado pasos de gigante, no sólo en el plano musical, sino también en la escenografía, iluminación, etc. Todo vale. Desde un concierto que casi parezca más un musical, por la complejidad de la escenografía, hasta un unplugged, con la desnudez del acústico. Los ordenadores han aportado un versatilidad y variedad que permiten hacer desde lo más sencillo a lo más sofisticado. Los equipos permiten que el sonido sea muy parecido al disco y que la potencia haga que la música se meta por todos los poros de la piel, haciéndonos vibrar. Un concierto es una experiencia inolvidable.

P: ¿Qué buscas en un promotor a la hora de apostar por él?
R: Que sea serio, honesto y un enamorado de su trabajo, porque hoy en día, hay que luchar mucho por vender conciertos.

P: Supongo que la gestación de una gira ahora mismo es muy diferente a aquellos macroconciertos con Mecano. ¿Cómo lo recuerdas?
R: Todo el mundo recuerda los macroconciertos, pero también tuvimos un comienzo en lugares de 200, 300 personas, donde apenas cabían los instrumentos. Tener un gran presupuesto daba pie a soñar con cualquier posibilidad que estuviera al alcance de la técnica de entonces. Pero hoy no dejo de soñar, y lo que imagino para un concierto y lo que se consigue, en nada desmerece a lo de entonces. Ha evolucionado todo tanto, hay tantos materiales diferentes y ligeros para transportar, hay tantas opciones de iluminación, que con imaginación, gusto y buenas ideas, consigues opciones muy sorprendentes y efectivas, adecuado a cada presupuesto.

P: ¿Está completamente desechada la posibilidad de una vuelta de Mecano a los escenarios?
R: Ninguno la desecha, pero no se da. Intereses diferentes, momentos diferentes… No se.

P: ¿Albergas algún momento especialmente glorioso estando en concierto?
R: El concierto en sí es un momento glorioso, pero recuerdo un concierto en La Romareda en Zaragoza. Empezamos con Hoy no me puedo levantar, y a media canción… ¡boom! Se fue la electricidad. Pensamos que iba a ser cosa de un momento. Lo glorioso fue cómo se portó el público, cantando todo. Era impresionante escuchar todas esas voces coreando nuestras canciones, felices, sin pensar en si habían pasado diez minutos o una hora. Fue una lección de respeto, de compresión y de saber estar que no se me olvidará nunca.

P: ¿Y alguno en el que hayas sufrido?
R: Creo que fue en Cáceres, una tierra donde en agosto suele hacer calor, pero ese día había un chorro de aire frío que venía directo a mi garganta y que no me dejó terminar el concierto en condiciones, porque me empecé a quedar afónica. Tuvimos que cancelar algunos conciertos, cosa que siempre es una catástrofe para empresarios y público. Terminé la gira como pude, sin estar del todo recuperada. Recuerdo como si fuera ayer el último concierto en Valladolid. Yo no estaba bien y la gente me apoyó desde el primer momento, como si no pasara nada… Después de ese día ya no canté más en un año.

P: ¿Cómo van tus memorias?
R: Un poco abandonadas. Le faltan horas al día.